Esta práctica es para tí si buscas:
Fortalecer y potenciar el estado de “PRESENCIA” en tu vida, habitar tu cuerpo-mente como una unidad orgánica, afinar la Escucha Interna, acercarte a tu Observador Interno, liberarte del dolor físico y emocional, afianzar la Confianza en tu propia Sabiduría, promover la Elasticidad y Vitalidad Interna e incrementar tu capacidad para Relajarte.
Beneficios:
- La respiración se vuelve más consciente y vital
- El sistema nervioso se calma
- La espalda se fortalece
- Proporciona fuerza, elasticidad y vitalidad
- Reduce el stress y la ansiedad, creando calma interior
- Facilita la concentración y el equilibrio interior
- Ayuda a desarrollar la “higiene postural”
- Favorece la “Desautomatización” de los pensamientos, movimientos y emociones
- Facilita la aceptación y apreciación del propio Cuerpo, como un campo de energía electromagnética
- Mejora la relación con uno mismo y el entorno.
¡Todo ello más allá de si tienes o no un cuerpo flexible o fuerte!
El hilo conductor de mis sesiones está basado en Aimsha, que significa “no violencia”, esto nos lleva a identificar y respetar nuestros límites, adaptando los ejercicios preparatorios y las posturas según nuestras limitaciones y necesidades, sin forzar, sin querer llegar a ningún sitio, sin tratar de competir con nosotros mismo ni con los demás.














